Gladys Alvarado: De la escena a la crítica teatral

Por Diana Rosa Riesco                          05/ 03/ 2019
 
Fotos Angelo Salas
 
Bailarina, actriz, solista y directora de la compañía Teatro Popular Latinoamericano y de la Escuela Nacional de Teatro; licenciada en Historia del Arte, especialista del Consejo Nacional de las Artes Escénicas de Cuba, investigadora y colaboradora de medios especializados en crítica teatral; asesora de la Agencia Artística de Artes Escénicas ACTUAR… Gladys Alvarado, es una mujer llena de energía y acciones positivas, comprometida sólo con la excelencia del mundo escénico cubano.
 
En entrevista a la revista Arte por Excelencias revela momentos inolvidables de su trayectoria, colmada de éxitos en escenarios nacionales e internacionales, que enriquecen su aguzada pluma, contribución a las tablas en la formación de actores y de nuevas propuestas artísticas.
 
“Comencé declamando con tres años en el programa televisivo La escuelita de Rosendo Rossell, luego formé parte del conjunto infantil de Eduardo Muñoz El Sevillanito participando en El mundo de los niños junto a la gran maestra Carmen Solar y  en el Show de Arau, bajo la dirección de Alfonso Arau. Paralelamente incursioné en el mundo del comercial televisivo, pues anunciábamos productos como el refresco Jupiña, la Maltina y el jabón Palmolive, promocionados por la agencia publicitaria Siboney”- comenta.
 
Después de ganar como Estrella Naciente, en el programa de José Antonio Alonso, espacio competitivo de nuevos talentos y recibir clases de ballet con Eduardo Recalt, Gladys Alvarado incursiona en el Conjunto Experimental de Danza, bailando en los estrenos de Estudio Rítmico, con coreografía de Alberto Alonso; Forma, color y movimiento, de Luis Trápaga y Misterio I, II, y III, de Tomás Morales, para tener el privilegio de participar  en los ballets Elegía a Jesús Menéndez, del coreógrafo Armando Suéz y El solar, de Alberto Alonso que formaría parte del Gran Music Hall de Cuba, espectáculo que integraba talentos como Elena Burke, Los Zafiros, Pello el Afrokán, Celeste Mendoza, Los Papines, José Antonio Méndez, la orquesta Aragón, entre otros, que se presentó en 1965 en escenarios internacionales como el famoso Teatro Olympia, de París, el Friedrichstadt-Palast de Berlín y en importantes salas de Polonia y de la Unión Soviética.
 
“Esa fue una experiencia única, sólo tenía 15 años y me permitió recibir clases de artistas de la talla de Luis Trápaga, Joaquín Banegas, Mirta Plá, Mariana de Gonicht, Marcelino del Llano, Eduardo Valdés, Adolfo de Luis y Vicente Revuelta para evaluarme como solista. Luego participé en la película cubana Un día en el solar, dirigida por Eduardo Manet, en el estreno mundial de la comedia musical Mi solar, de Alberto Alonso y en Variedades del Musical de Pedraza Ginori que presentaba la compañía Teatro Musical de La Habana; así como formar parte de la delegación cubana que asistió a la Exposición Universal de Montreal 1967 y de la brigada artística Francisco Covarrubias que realizó una gira por Cuba durante la Zafra de los Diez Millones (1969) con la comedia musical El viejo verde de Ignacio Gutiérrez.”
 
En las décadas del 70 y 80, Gladys se une a diversas compañías como: Teatro del Tercer Mundo, dirigido por René de la Cruz, con quien coprotagoniza Los argonautas; Teatro Político Bertolt Brecht, con la obra Juan Palmieri, Premio de Teatro 1972, dirigida por Nelson Dorr; Teatro Popular Latinoamericano, con: El pagador de promesas, La Chacota, Guerrilleros del Altiplano, junto a Adolfo Llauradó y Ramón Ramos y Teatro Rita Montaner, con Fulgor y muerte de Joaquín Murieta y Cantar por Tilín García, ambas de Nelson Dorr, seleccionadas para el Primer Festival de Teatro de La Habana (1980).
 
“En 1981, participé en el estreno mundial de la obra Una casa colonial, de Nicolás Dorr, dirigida por su hermano Nelson Dorr y protagonizada por María de los Ángeles Santana y actué en la puesta en escena multidisciplinaria Tula, donde Isabel Moreno, Mónica Guffanti y yo interpretábamos tres momentos de la vida de Gertrudis Gómez de Avellaneda.
 
Toda esta experiencia en la escena cubana, he intentado aplicarla durante los diez años que dirigí la Escuela Nacional de Teatro y los dieciocho años que estuve como especialista de Pantomima, Espectáculo Escénico Musical, Circo y Magia en el  Consejo Nacional de Artes Escénicas de Cuba, donde he presentado investigaciones en espacios teóricos de eventos artísticos y trabajos como metodóloga nacional de Danza en la misión Corazón Adentro y en la Compañía Nacional de Circo de Venezuela.
 
Mi mayor satisfacción es que toda esa amalgama de experiencias que ha salido de la escena como actriz, bailarina y directora, me haya servido para orientar a las nuevas generaciones con un lenguaje honesto, valiente y práctico, alejado del frío discurso teórico. En eso radica mi labor actual como asesora artística de ACTUAR y como miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. “-  puntualiza.